La proyección térmica (thermal spray) es una familia de procesos que depositan recubrimientos sobre componentes industriales para restituir dimensiones desgastadas, mejorar la resistencia al desgaste o aumentar la protección contra la corrosión a alta temperatura. Después de la aplicación, la superficie del recubrimiento tiene una rugosidad alta y un exceso de espesor que deben rectificarse para llevar el componente a la tolerancia dimensional y el acabado superficial especificados.
Ese rectificado de acabado post-aplicación es donde muchos procesos de proyección térmica fallan: Se aplica correctamente el recubrimiento y se elige incorrectamente la herramienta abrasiva para el rectificado final. El resultado es una herramienta que se desgasta demasiado rápido, un acabado que no alcanza el Ra especificado o, en el peor caso, un recubrimiento deslaminado por calor excesivo durante el rectificado.
Qué es la proyección térmica y qué tipos existen
La proyección térmica abarca varios procesos distintos que comparten el mismo principio: Partículas del material de recubrimiento se calientan hasta un estado fundido o semifundido y se aceleran contra la superficie del sustrato, donde solidifican y forman el recubrimiento capa por capa. Los procesos más relevantes en la industria manufacturera mexicana son:
- HVOF (High Velocity Oxygen Fuel): Las partículas se aceleran a velocidades muy altas (600 a 1,000 m/s) con una llama de alta velocidad. Produce recubrimientos de alta densidad y baja porosidad, con excelente adherencia al sustrato. Es el proceso de referencia para recubrimientos de carburo de tungsteno (WC-Co) en componentes de desgaste.
- Plasma spray: Las partículas se funden en un chorro de plasma a temperaturas de 8,000 a 15,000°C. Puede depositar una gama más amplia de materiales que el HVOF, incluyendo óxidos cerámicos (Al₂O₃, Cr₂O₃, ZrO₂) que no son procesables con llama convencional. Produce recubrimientos con mayor porosidad que el HVOF.
- Arc spray (arco eléctrico): Dos alambres del material de recubrimiento se fusionan mediante un arco eléctrico y las partículas se proyectan con aire comprimido. Proceso más económico, principalmente para recubrimientos metálicos de aluminio, zinc y acero inoxidable.
- HVAF (High Velocity Air Fuel): Variante del HVOF que usa aire en lugar de oxígeno puro. Produce recubrimientos de alta densidad a menor temperatura de proceso, lo que reduce la oxidación del material proyectado.
Por qué los recubrimientos de proyección térmica son difíciles de rectificar
Los recubrimientos de proyección térmica presentan una combinación de características que los hace especialmente exigentes para el proceso de rectificado:
- Alta dureza superficial. Un recubrimiento de WC-Co por HVOF puede alcanzar 1,000 a 1,400 HV, muy por encima del sustrato de acero sobre el que se aplicó. Los abrasivos convencionales de óxido de aluminio o carburo de silicio no tienen margen de dureza suficiente para rectificar estos materiales de forma eficiente. Las ruedas de diamante son la única opción técnicamente correcta.
- Estructura heterogénea. Los recubrimientos de plasma tienen porosidad variable y una estructura de partículas solidificadas en capas que produce fuerzas de corte no uniformes durante el rectificado. Si la herramienta no tiene la elasticidad correcta para absorber esas variaciones, el resultado es vibración y acabado irregular.
- Espesor limitado. El recubrimiento de proyección térmica tiene un espesor funcional mínimo que debe conservarse después del rectificado. Rectificar en exceso elimina la protección que justificó la aplicación del recubrimiento. El control dimensional durante el proceso es indispensable.
- Baja conductividad térmica. Los recubrimientos cerámicos y de carburo concentran el calor en la zona superficial de contacto con la rueda. Sin refrigeración adecuada, ese calor puede producir microfisuras en el recubrimiento o deslaminación por tensiones térmicas.
Selección de ruedas de diamante para proyección térmica: La liga correcta para cada recubrimiento
Las ruedas de diamante para rectificado de recubrimientos de proyección térmica están disponibles en tres ligas principales, cada una con ventajas específicas según el tipo de recubrimiento y la operación:
Liga de resina
La elasticidad de la liga de resina absorbe las fuerzas de corte variables que produce la estructura heterogénea de los recubrimientos de plasma spray. Es la primera opción para operaciones de acabado fino en recubrimientos de dureza media (600 a 900 HV) donde el Ra final es el parámetro crítico. El auto-afilado controlado de la resina mantiene la agresividad de corte sin necesidad de dressing frecuente, lo que es una ventaja en piezas de geometría compleja donde el dressing es difícil de ejecutar. Para más detalle, consulta nuestro blog sobre liga de resina para ruedas abrasivas.
Liga metálica
La mayor retención del grano de la liga metálica sinterizada la hace la más duradera en recubrimientos de alta abrasividad como el WC-Co HVOF de alta densidad. En esos materiales, la resina se desgasta demasiado rápido para ser económicamente viable, mientras que la liga metálica puede ofrecer vidas útiles significativamente mayores. Su limitación es que requiere dressing frecuente para mantener la agresividad de corte, y ese dressing puede ser problemático en piezas con geometría compleja.
Liga electrochapada
El disco de diamante electrochapado es la primera opción cuando la geometría del componente recubierto es compleja y requiere reproducción exacta del perfil, o cuando el espesor disponible para rectificar es tan reducido que no permite pasadas agresivas. Su agresividad constante desde la primera pasada, sin ciclo de apertura, produce una remoción uniforme incluso en recubrimientos con zonas de dureza variable. Para más detalle sobre esta liga, consulta nuestro blog sobre disco abrasivo de diamante electrochapado.








